Solo el 2,37% de los estudiantes se ven beneficiados de las Unidades Educativas del Milenio (UEM), a las que el Gobierno anterior comprometió una inversión de 803 millones de dólares, en su mayoría, financiados con créditos de bancos de China.

Desde que en 2008 se implementó la primera en Zumbahua, Cotopaxi, hasta ahora se han construido 117 establecimientos de este tipo. Están en la capacidad de acoger a 84.425 estudiantes de un total de 3.5 millones de alumnos que tiene el sistema educativo fiscal.

A nueve años de que se apostara por ese modelo, los resultados obtenidos están en entredicho, tras una evaluación realizada por el Ministerio de Educación con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El objetivo de esas unidades educativas eran tres: atender los sectores históricamente relegados, satisfacer la demanda estudiantil urbana y rural, y mejorar la calidad académica y las condiciones locales.

 

Conclusiones

Sin embargo, el estudio, cuyas conclusiones fueron presentadas esta semana, no encuentra que estas hayan tenido un impacto en la matrícula escolar y tampoco que el rendimiento escolar (al año 2015) haya variado.

“La literatura en economía de la educación es concluyente en afirmar que intervenciones en infraestructura, por sí solas, no mejoran la calidad de la educación, si no van acompañadas de cambios en la estructura pedagógica en el interior del aula”, añade.

Para la creación de estas se apostó por dos tipos: unidad educativa mayor (con capacidad para 1.140 estudiantes por jornada) y unidad educativa menor (con capacidad para 570 alumnos por jornada). A un costo de 6.3 millones de dólares, en el primer caso, y 4 millones en el otro.

 

Análisis

De allí que expertos en el tema educativo como la exministra del ramo, Rosa María Torres, las han catalogado como una “estafa social” de la administración del expresidente, Rafael Correa, en función del análisis costo-beneficio.

 

EL DATO
Para este año, el Ministerio de Educación maneja un presupuesto de 3.609 millones de dólares, de los cuales 2.652 millones se destinan al pago del personal y 472 millones a infraestructura. 
“Desde varios puntos de vista, el modelo UEM ha sido una gran estafa social al pueblo ecuatoriano, especialmente como modelo educativo para las zonas rurales. Antes que una política masiva que incluya a todos, terminó siendo una política altamente discriminadora y elitista”, indica Torres.

Sostiene que “antes que una política educativa transformadora, sintonizada con la plurinacionalidad, la multiculturalidad y el Buen Vivir, ha sido una política sintonizada con el proyecto modernizador del capitalismo” que, a su juicio, preconizó Correa.

Como era de esperarse, a través de su cuenta de Twitter, el exmandatario que vive en Bélgica reaccionó ayer. “Ahora le llegó el turno a las escuelas del milenio. Resulta que de acuerdo a un “estudio”, tampoco sirven” (sic), comentó.

Según Correa, el nuevo Gobierno pretende “volver a las escuelas unidocentes del pasado, para regocijo de Pachakutik, MPD, y la derecha que ve reducir el “gasto irresponsable’”. En su oportunidad, el presidente, Lenín Moreno, catalogó a estas escuelas como “elefantes blancos”.

Se prepara debate

El ministro de Educación, Fánder Falconí, acogió ayer una propuesta realizada por el asambleísta oficialista Augusto Espinosa, quien le antecedió en el cargo, para someter este tema a debate en los próximos días. “Voy a pedir a algún centro académico que organice y lo haga público”, indicó Falconí. Por su parte, Espinosa adujo que las escuelas del milenio tienen menos de 3 años de operación y que los resultados son “positivos considerando que la mayoría de estudiantes de las UEM evaluados tan solo estuvieron 1 o 2 años en ellas”.